Teorias criminologicas
En esta entrada nos daremos a la maravillosa tarea de conocer distintas teorías criminológicas que buscan brindar una explicación a los hechos delictivos que se cometen, estas teorías son aportaciones de extraordinarios personajes, cuyo fin era crear una posible respuesta o argumentación orientada a contestar el porqué del delito o como se da el hecho delictivo, desde una visión analitica que a su vez buscaba prevenir determinadas situaciones delictivas.
Para ello se explicarán y analizarán tres teorías criminológicas desde un punto descriptivo para lograr la transmisión de conocimiento al lector, primeramente se aborda la teoría del triángulo del delito, seguidamente la teoría de patrones y finalmente la teoría de actividades rutinarias, para finalmente brindar un análisis de cómo se aplican estas teorías a los delitos de violaciones sexuales.
Teoría del triángulo del delito
Alcaldía de Cali (2017)
El video señala que la teoría del delito se compone de tres aspectos importantes en la comisión de un delito, la intención o motivación, la capacidad y la oportunidad, todos estos elementos tienen cierta cohesión entre sí para aumentar o disminuir la oportunidad de que un delito sea cometido.
Iniciando con la intención o motivación de un individuo que le hace pensar en cometer un delito, esta motivación puede deberse a factores variados, por ejemplo, la necesidad de suplir necesidades de seres queridos, alguna adicción que necesitan mantener o simplemente la personalidad antisocial, estos diversos factores en sinergia con la capacidad, en este caso se refiere a que el individuo pueda cometer el acto delictivo apoyándose en alguna arma o recurso, hacen que se busque la oportunidad de llevar a la práctica real la acción pensada debido a la motivación inicial, dándose así la realización del acto delictivo.
Analice el siguiente caso ficticio: “Juan es un hombre adulto que posee ciertas parafilias por ende siente una excitación profunda por someter a la víctima en busca de su propia satisfacción sexual. Ana, es una joven que sale del trabajo a las 9 de la noche y camina un trayecto un poco solitario y oscuro para tomar el bus. Cierto día mientras Ana hacía su recorrido a la parada de autobús se cruzó con Juan, este último cegado por su parafilia decide coaccionar y amenazar a Ana y procede a violarla sexualmente”
En el caso ficticio anterior es posible determinar que existe una motivación por parte de Juan, la cual es su parafilia motivada por el deseo sexual, además existe una capacidad que es determinada por la amenaza y la coacción y así mismo se presenta la oportunidad ideal para Juan, ya que se encontraban a solas en un lugar solitario y oscuro, cumpliendose o aplicandose así la teoría del triángulo del delito explicada.
Teoría de patrones
Con respecto a esta teoría los autores Caballero Delgadillo, Arriaga Avalos y Quintero Ávila (2021) señalan que
la teoría del patrón delictivo, en la cual se necesita la presencia de un delincuente, en segunda parte se debe de haber actividades rutinarias que realiza el delincuente, su vida diaria es la que le ofrecerá las oportunidades para las conductas delictivas, la tercera condición es la aparición de un suceso desencadenante como un objetivo disponible, pero todos esto está determinado por un esquema que se forma el infractor en su mente como resultados de actividades realizadas cotidianamente.
De acuerdo a los autores, esta teoría surge de las rutinas de diarias una persona, la cual en este caso será un individuo delincuente, este individuo por medio de todo aquello que hace en su dia a dia ve diferentes oportunidades que encajan perfecto para lograr la comisión de una actividad delictiva, es decir, la teoría señala que debe existir una persona delincuente, su vida diaria y un objetivo que conecten por medio de todo una elaboración mental del primero.
Esta teoría posee cierta similitud con la anteriormente señalada, dado que posee tres aspectos que la conforman, sin embargo es posible notar que la primera no se basa en la vida diaria del delincuente, así como no se señala al individuo como delincuente, sino como un ser con una motivación que le lleve a cometer un acto ilícito, entre otros, mientras que la segunda si ronda en torno al delincuente mismo y su vida diaria.
Esta teoría plantea que el delincuente es más observador y analitico porque traza todo un mapa o cronograma en su cabeza, obedeciendo a aquellos factores del entorno que le favorecen para lograr cometer el acto delictivo, así el delincuente va asociando aquellos momentos, lugares o situaciones que le son favorables para poder delinquir sin tanto problema o peligro.
Así mismo, es posible aplicar esta teoría de patrones a los delitos de violacion sexual, en casos donde la persona victimaria haga uso de sus propias rutinas o acciones de la vida diaria para trazar un plan en su mente para violentar a una víctima, es decir, un sujeto que viole a una persona que sabia que salia del trabajo a determinada hora y por donde caminaba, porque el sujeto transitaba por el mismo lugar que la persona ofendida, el victimario usó esa información de su vida diaria para lograr cometer el delito d violacion en contra de la persona víctima.
Teoría de actividades rutinarias
Para esta teoría los autores Caballero Delgadillo, Arriaga Avalos y Quintero Ávila explican que
la principal explicación de esta teoría, es que en la delincuencia, coexisten tres elementos que conforman al delito en tiempo y espacio determinado, la víctima, el infractor motivado y la ausencia de un guardián, y que a la vez de manera individual, afectan directamente de manera negativa o positiva según sea su participación en el delito, esto puede derivar en haber un aplazamiento, cancelación u aumento de la tasa de delitos sin importar las condiciones sociales (2021)
La misma plantea un panorama distinto a la de las otras dos antes mencionadas, sin embargo, puede poseer algunas similitudes al contemplar tres aspectos que se relacionan entre sí, en este caso la teoría señala que hay tres elementos que conforman el delito, la víctima, el victimario y que no exista presencia de un guardián o vigilante que pueda mediar en el hecho delictivo, en ella se plasma que la vigilancia es un factor importante que puede incidir positiva o negativamente en el delito.
Esta teoría contempla a la persona víctima como alguien que puede ser salvado de la victimización ante el hecho delictivo o que puede ser perjudicado si éste no tiene alguien a su alrededor que pueda evitar el delito, es decir, se incluye a la seguridad como un elemento importante, la seguridad se encuentra en manos de los funcionarios públicos o bien en determinados caso puede tomarla una persona civil que pueda intervenir en la situación o que conlleve al perpetrador a frenar su acción por su presencia.
Finalmente, esta teoría también es aplicable a los delitos de violacion sexual, ya que existe una persona víctima, en este caso la persona que fue violada, un victimario, que sería la persona que cometió el delito y la ausencia o no de un guarda o vigilante, es decir, si existe una violacion sexual y no hay quien pueda evitar el delito o que lo pueda parar para que no sea consumada la violacion, es por ello que la presencia de efectivos policiales en cada lugar propenso a existir este y otros tipos de delitos resulta fundamental para su combate.
Referencias
Alcaldía de Cali (2017) El Triángulo del Delito [Archivo de video]. Recuperado de https://youtu.be/X6fK1FXYGWg?si=_Y3mT3EFmtBKavru
Caballero Delgadillo, Arriaga Avalos y Quintero Ávila. (2021) Un análisis a las teorías crimino-ambientales bajo la incidencia delictiva en García, Nuevo León. Constructos Criminológicos, 2(2), 67-86 Recuperado de https://constructoscriminologicos.uanl.mx/index.php/cc/article/download/13/14/93#:~:text=La%20teor%C3%ADa%20del%20patr%C3%B3n%20delictivo%20hace%20referencia%20a%20que%20los,con%20mayor%20concentraci%C3%B3n%20de%20conductas
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